Mercado laboral 2026

Tendencias que empiezan a redefinir el trabajo en Argentina:

Fuente: Infobae. Por Mariano Zalazar, 04 Enero 2026

Cambios en los modelos de liderazgo, mayor peso del cuentapropismo y sectores con dinámicas opuestas configuran un escenario laboral atravesado por transformaciones estructurales

El mercado laboral argentino se encamina hacia 2026 en un contexto de transformaciones estructurales

El mercado laboral argentino se encamina hacia 2026 en un contexto de transformaciones estructurales que trascienden el ciclo económico inmediato. A las modificaciones en la organización del trabajo, las expectativas del talento y la gestión de los equipos, se suman factores macroeconómicos, sectoriales y regulatorios que condicionan la dinámica del empleo.

Especialistas del sector privado y economistas coinciden en que el nuevo año estará marcado por tensiones entre estabilidad, productividad, flexibilidad y creación de empleo de calidad.

Desde la perspectiva de la gestión del talento, Randstad identificó ocho tendencias que marcarán el mundo del trabajo durante 2026 en Argentina. Según la compañía, el mercado laboral atraviesa “una redefinición estructural”, en la que las organizaciones se ven obligadas a revisar sus modelos de liderazgo, sus esquemas de trabajo y sus propuestas de valor frente a un talento con demandas cada vez más definidas.

“De cara al 2026, surge que el mercado laboral está atravesando una redefinición estructural, donde las organizaciones se ven desafiadas a revisar cómo trabajan, cómo atraen al talento, cómo lideran y cómo construyen vínculos con su capital humano”, afirmó Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay. Agregó que se trata de cambios que “van mucho más allá y más profundo que una eventual reforma laboral”, ya que combinan factores globales con dinámicas locales.

Este proceso ocurre en un mercado de trabajo que arrastra desequilibrios históricos. Desde la perspectiva macroeconómica, Osvaldo Giordano, presidente del Ieral de Fundación Mediterránea, advirtió que “desde hace más de una década no hay aumento en la cantidad de empleos de calidad”. En ese sentido, resaltó que “el empleo asalariado privado registrado está estancado, mientras que todo el incremento en el nivel de ocupación lo genera el trabajo como cuenta propia y en la informalidad”.

El sector asalariado formal está estancado

Según Giordano, el deterioro del mercado laboral no se refleja en mayores niveles de desempleo, sino en una expansión del empleo de baja calidad. “El desempleo se mantiene relativamente bajo. Lo que aumenta es el empleo de baja calidad. Es decir, el deterioro del mercado de trabajo no se canaliza en desempleo sino en trabajo como cuenta propia informal”, explicó.

Liderazgo, estructuras y nuevas expectativas

Entre las tendencias identificadas por Randstad, una de las principales es la revisión de los modelos de liderazgo. Mientras se consolida el rol de los líderes como fuente de estabilidad y confianza, se observa una menor predisposición, especialmente entre los trabajadores más jóvenes, a asumir roles jerárquicos tradicionales. Este fenómeno impulsa a las empresas a repensar sus esquemas de gestión, desarrollo profesional e incentivos.

En paralelo, las organizaciones adoptan estructuras más planas y simplificadas, con menos niveles jerárquicos y mayor autonomía para los equipos. El objetivo es desburocratizar los procesos, agilizar la toma de decisiones y otorgar mayor autonomía a los equipos, lo que exige nuevas formas de coordinación y culturas organizacionales que fomenten el empoderamiento de los trabajadores.

En paralelo, las organizaciones adoptan estructuras más planas y simplificadas, con menos niveles jerárquicos y mayor autonomía para los equipos. El objetivo es desburocratizar los procesos, agilizar la toma de decisiones y otorgar mayor autonomía a los equipos, lo que exige nuevas formas de coordinación y culturas organizacionales que fomenten el empoderamiento de los trabajadores.

Los trabajadores priorizan la estabilidad laboral y la permanencia

En un contexto económico que limita las mejoras salariales y con una brecha de habilidades que acentúa la escasez de talento, las empresas refuerzan beneficios no monetarios, esquemas de flexibilidad, oportunidades de desarrollo y acciones orientadas a mejorar la experiencia laboral.

Desde el lado de los trabajadores, Randstad detecta mayor búsqueda de estabilidad laboral.

Inteligencia artificial y brecha de habilidades.

La incorporación de inteligencia artificial surge como otra de las tendencias centrales hacia 2026. Randstad advirtió que el avance de esta tecnología está generando una nueva brecha de habilidades, vinculada al acceso al conocimiento, a las herramientas y a la capacitación. Sin un abordaje inclusivo, las organizaciones corren el riesgo de profundizar la escasez de talento.

Los economistas tienen posiciones divididas respecto al impacto de la IA en el trabajo

Los economistas tienen posiciones divididas respecto al impacto de la IA en el trabajo

Por ejemplo, el economista Daniel Garro introdujo una diferenciación conceptual entre puestos de trabajo y empleo. “La incorporación de la inteligencia artificial te elimina puestos de trabajo, pero no empleos”, sostuvo, al señalar que la demanda futura estará orientada a quienes generen valor.

Señales a seguir

De cara al nuevo año, los especialistas coincidieron en que las señales tempranas estarán vinculadas a la evolución de la actividad económica y a los cambios regulatorios.

En ese marco, las tendencias laborales para 2026 se configuran en la intersección entre transformaciones organizacionales, cambios tecnológicos y un escenario macroeconómico que todavía plantea desafíos.

Para Randstad, el diferencial ya no estará solo en atraer talento, sino en la capacidad de gestionarlo en estructuras más flexibles. “Durante 2026, el diferencial ya no estará solo en atraer talento, sino en cómo las organizaciones logren gestionarlo, desarrollarlo y acompañarlo”, concluyó Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay.