Para compartir: Querer trabajar

El nuevo delito: querer trabajar

Hoy queremos compartirles esta publicación, cuando la leímos nos movilizó y más aún ver que no se encuentra muy lejos de la realidad de muchos. (Escrito por María Fabiola B.)

«El nuevo delito: querer trabajar- Llamado por algunos RRHH_ACOSO (Por Fabiola)
Más lento que la inclusión, más torcido que el algoritmo.
Hoy, en ciertos círculos de Recursos Humanos, la insistencia se ha convertido en pecado.

Preguntar por una vacante es “presionar”.
Presentarse sin cita es “invadir”.
Querer trabajar es “no respetar los procesos”.

¿Desde cuándo la esperanza tiene protocolo?
¿Desde cuándo la urgencia necesita cita previa?

En tiempos donde el desempleo se vive como condena silenciosa, el sistema de reclutamiento responde con filtros automáticos, respuestas genéricas y entrevistas que escanean más que escuchan.

RRHH, ese acrónimo que a veces parece significar Rechazo Rápido y Harto, nos pide paciencia, silencio y fe en un sistema que no siempre devuelve humanidad.

Y si uno se atreve a preguntar, a escribir dos veces, a tocar la puerta, ya no es candidato: es “intenso”, “invasivo”, “problemático”.

¿No será que el abuso está en otro lado?

En los avisos eternos que nunca se cierran.
En los procesos que no tienen fin.
En los silencios que duran meses.
En los “te llamamos” que nunca llegan.
No es que falte respeto.
Es que sobra distancia.

Y cuando el trabajo se convierte en milagro, la fe se vuelve insistencia.

¿Querés que te enseñemos a no incomodar?
Perfecto. Pero antes, ¿podrían enseñar a no deshumanizar?

Porque si el sistema filtra antes de escuchar,
si la IA descarta antes de leer,
si el reclutador teme al contacto humano,
¿Qué queda del trabajo como encuentro?

Hoy, más que nunca, buscar trabajo es un acto de resistencia.

Y si eso incomoda, tal vez sea hora de revisar quién define el abuso…
y quién lo padece.»

Fuente: Maria Fabiola B.
Gerente- Líder- Capacitadora
LinkedIn: https://www.linkedin.com/in/maria-fabiola-b-893a4058